La relación padre-hijo en la Empresa

¿Es inevitable el conflicto entre padre e hijo en la Empresa Familiar? La respuesta debería ser NO. 

Sin embargo la experiencia y el estudio de los negocios familiares nos refiere que este conflicto es muy recurrente y de hecho es uno de los factores más comunes que originan la desaparición de la Empresa Familiar, esto se refiere a la incapacidad de ambas partes a sentarse a negociar y definir reglas de convivencia y armonía.

En repetidas ocasiones he escuchado las quejas del padre acerca de la negación del hijo a obedecerle (entiéndase por obedecer el llevar a cabo las decisiones del padre sin cuestionar u objetar nada al respecto).

Por otro lado, también he tenido muchas oportunidades de presenciar la desesperación del hijo al no poder aportar innovaciones y sentirse ignorado, hasta el punto de pensar abandonar la empresa familiar y buscar otras opciones.

Estas dos situaciones, así como muchas otras, reflejan un conflicto o por lo menos la antesala del mismo, dentro de la Empresa Familiar.
Es indudable que situaciones como éstas pueden llegar a generar un rompimiento en la comunicación y relación entre padre e hijo en la Empresa y este rompimiento a su vez llegará al seno de la Familia.

Recomendación

Establece con tus hijos procesos que lleven a una buena comunicación, hablando todo aquello que te inquieta o molesta, todo ello dentro de un  ambiente de respeto y cordialidad y aceptándose cada uno como es. 

En caso de no poder hacerlo, busca un mediador. Debes hacer todo lo que en tus manos esté para evitar la falta de comunicación y el rompimiento de toda posibilidad de dialogo.

La Empresa Familiar es nuestro patrimonio, es la suma de sueños, desvelos, sacrificios y logros. ¿Acaso no vale la pena intentarlo?

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El éxito empresarial puede heredarse, la armonía familiar no.

Lo que resulta mucho más difícil de reconstruir es una familia que se rompe por expectativas no expresadas, conflictos acumulados o reglas inexistentes.
Al final, el verdadero legado no es la fábrica, la marca ni el patrimonio. El verdadero legado es dejar a la siguiente generación una familia capaz de permanecer unida mientras construye su propio futuro.

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